Seguro que más de una vez te has planteado o preguntado por las consecuencias de un mal funcionamiento o un fallo en el sistema de rociado contraincendios y todos los daños que eso podría acarrear, pero no te preocupes, es muy improbable que se produzca lo que comúnmente se conoce como fuga o descarga accidental en este tipo de sistemas.

La Asociación Americana de Rociadores contraincendios estiman que las probabilidades de que un fallo en un sistema de rociado contraincendios no causada directamente por un error humano es de aproximadamente 1 entre 16 millones, siendo más probable que te caiga un rayo, cuya aproximación es de 1 entre 1 millón.

No obstante, si aún no te quedas del todo tranquilo, vamos a mencionar a continuación cuáles son las fallas más comunes en rociadores contraincendios:

 

Sobrecalentamiento

Los cabezales de los rociadores se activan con el calor, pues los diferentes bulbos están diseñados para funcionar a diferentes temperaturas, siendo muy importante tener esto en cuenta a la hora de seleccionar el tipo de rociador.

 

Congelación

En el caso contrario al anterior, hay que tener en cuenta que, si no se llevan a cabo las precauciones y mantenimiento adecuados, el agua de los rociadores contraincendios pueden llegar a congelarse. En este caso, el agua congelada puede provocar que las tuberías se expandan, se agrieten y exploten y posteriormente se filtren cuando el sistema se descongela. Una de las soluciones más comunes es la de aplicar anticongelante en las tuberías, agregar aislamiento alrededor del sistema o instalar rociadores contraincendios secos, los cuales aprovechan la presión del aire y sus válvulas especialmente diseñadas permiten mantener el agua fuera del sistema hasta que sea necesario.

 

Corrosión

Como puede ocurrir con cualquier sistema a base de agua, las tuberías de los rociadores contraincendios están expuestas a posible corrosión, afectando a la correcta funcionalidad del sistema y provocando fugas. Para evitar esto, es muy importante llevar a cabo la inspección anual correspondiente.

 

Daño mecánico

Una incorrecta instalación y mantenimiento de los sistemas de rociadores contraincendios puede provocar daños mecánicos en los mismos. Por eso, es de gran importancia contratar a una empresa bien cualificada y profesional para la instalación de estos sistemas, porque si no se podrían dar casos de aprietes excesivos, instalación incorrecta de los cabezales de rociado o la ausencia de instalación de los antigolpes en los rociadores, entre otros tantos posibles errores de instalación.

 

Procedencia dudosa

Aquí se hace evidente el hecho de que adquirir sistemas de rociado contraincendios no listados o cuya procedencia no queda del todo clara ni es convincente, puede poner en riesgo toda la instalación.

 

Sabotaje o error humano

Sin duda, uno de los errores más comunes que puedan provocar un mal funcionamiento en los sistemas de rociado contraincendios son aquellos provocados por el factor humano, como pueden ser los golpes, la mala manipulación en su transporte, etc.

 

Más información: https://eduardovillafuerteblog.wordpress.com/2019/06/03/por-que-fallan-los-rociadores/